Después de un Primer Tiempo para el olvido, Huracán encontró un gol tempranero que le abrió el partido al comienzo del complemento. Con una brillante actuación de Barrientos y las escaladas heroicas de Milano supo golpear a tiempo, y cuando era necesario, para poner en marcha la ilusión del ascenso.
Fuente
Semanario Quemero
A pesar de ser dos equipos con aspiraciones de primera, y con técnicos caracterizados por pensar en el arco de enfrente, el Primer Tiempo que jugaron Huracán e Instituto fue muy pobre.
El equipo cordobés salió a la cancha sin demasiadas pretensiones, con Giménez como único estandarte ofensivo, y tratando de arrimarse al arco de Leo Díaz por medio de pelotazos frontales. Es cierto que el corpulento delantero logró bajar algunos de esos balones, pero jamás pudo transformarse en un distribuidor: sus compañeros no podían recibir luego de que el nueve aguantara, e Instituto veía como sus ataques morían lejos del área local. Sin embargo, a Huracán le costaba aprovechar esa falta de preocupaciones en materia defensiva para traducirla en ocasiones de gol. El equipo se mostraba ordenado, sólido y seguro en defensa, pero incapaz de generar peligro a través del juego de equipo, el arma que más le gusta explotar a nuestro Director Técnico en este torneo. Instituto se posicionó muy metido atrás, por lo que los pases de S. Prette a espaldas de los defensores encontraron la banda final como destino anunciado: Solana nunca puede encontrarse con la pelota, y Huracán no progresó por izquierda, donde Poggi estuvo ausente del juego. Lo preocupante para el equipo de Mohamed era, en ese momento, la falta de un “conductor”: Coyette lateralizaba y lentificaba demasiado el juego; en tanto que Milano no podía encontrarse con terreno para hacer sus clásicas proyecciones. Justo es decir que el lateral izquierdo de Instituto se encargó de cortar, junto a un par de compañeros el juego de Milano de manera sistemática, encontrando como sanción no más que advertencias del árbitro.
Las llegadas de peligro de la primera mitad fueron un par para cada bando, siendo la más clara para Huracán, que en una de las pocas jugadas colectivas, y tras una inteligente cortina de Larrivey, logra dejar solo frente al arco a Coyette. El número diez define de manera previsible, y Sanchírico cerrando justo logra salvar en la línea del arco.
Un primer tiempo lento, con pases anunciados y abuso del pelotazo por parte de ambos equipos. Lo paradójico es que Huracán encuentra a través de un balón alto y frontal la llave para abrir el arco cordobés a solo 2 minutos del Segundo Tiempo: C. Díaz sube el balón, Larrivey aguanta, y S. Prette define de la mejor manera desde afuera del área. Los dirigidos por Mohamed se encontraron al frente del marcador, aún sin haber hecho méritos para lograrlo, y eso impactó positivamente en el equipo: es notable como Huracán necesita de un gol tempranero para contagiarse a sí mismo y jugar con más actitud e inteligencia. Los jugadores del Globo empezaron a entender que, más allá del gol, el negocio era por abajo. Sobre todo Barrientos, pieza importante en el primer tiempo, fue vital en la etapa final: quitando pelotas (incluso recuperándose 2 o 3 veces dentro de la misma jugada), jugando (ante la ausencia ofensiva de Poggi y Sánchez Prette) y ordenando a sus compañeros. Supo ser claro y limpiar hacia delante, complementándose bien con el mediocampista cordobés que tuvo uno de sus partidos más exclusivamente “defensivos” de los últimos tiempos. Con Barrientos desde las trincheras, Huracán comenzó a explotar la figura de Milano, que, naturalmente, empezó a tener más espacios.
A los veinte minutos, y luego de una gran jugada colectiva, Solana levantó un brillante centro a la cabeza de Mauro, para ponerse dos a cero. Lo curioso, y tal vez el aspecto más rápido a corregir, es que Huracán parece creer que los partidos están cerrados antes de tiempo. Instituto no reaccionó al primer gol, pero si lo hizo luego del segundo cuando Huracán no pudo meter en el congelador el partido planteando un perjudicial “golpe por golpe” que no necesitaba. Como contra Tiro Federal el equipo tuvo sus diez o quince minutos para el olvido, donde el rival se levantó no por fuerza propia, sino por nuestra propia incapacidad: Huracán contra Huracán. En medio de esos minutos, pudo liquidarlo de contra: lo tuvo el japonés Kato (que reemplazó a Coyette), luego de un generoso pase de Larrivey, y también Milano a través de un par de pases largos de Prette. Pero, acostumbrados ya a que suceda, a nadie sorprendió el descuento luego de una pelota perdida de manera confusa, similar a lo sucedido frente a Olimpo. El gol de Moreno para la visita devolvió la carga negativa al equipo, sobretodo porque el medio estaba agotado y muy retrasado. Sin embargo Úbeda supo comandar a la defensa para sacar las pelotas de manera eficiente. Y hay que decirlo: Poggi no tuvo una fuerte presencia en su habitual labor, pero fue fundamental para mantener la ventaja. En tanto que Sánchez Prette y Barrientos continuaron haciendo el desgaste mayor, dado que Quinteros (ingresado en el complemento) no tuvo demasiado trabajo por derecha. Pero quien tomó las riendas del equipo para empujarlo hacia la victoria fue Milano. Él solo se las arregló para convertir los pelotazos de la defensa en potenciales situaciones de gol: en uno de ellos, y con una de sus clásicas corridas heroicas, se encargó, tras gran definición, de sellar el 3 a 1 final, cuando quedaba poco por jugarse, y era más el temor del público “Quemero” que las llegadas reales de “La Gloria”.
Una victoria esencial para meternos en la pelea, con un buen rendimiento defensivo, un trabajo notable de Prette y Barrientos, y un Milano que comienza a levantar el nivel para parecerse al de sus mejores épocas. Es cierto, hay mucho por corregir, pero siempre es mejor trabajar habiendo conseguido los tres puntos.
SÍNTESIS:
Club Atlético Huracán: 3
Leonardo Díaz; Paolo Goltz, Claudio Úbeda y Cristian Díaz; Gerardo Solana, Cristian Sánchez Prette, Hugo Barrientos y Federico Poggi; Walter Coyette; Mauro Milano y Joaquín Larrivey.
Suplentes: Gastón Monzón, Hernán Vigna.
DT: Antonio Mohamed.
Instituto Atlético Central Córdoba: 1
Ariel De La Fuente; Franco Sanchírico, Iván Furios, Gustavo Bordicio, Tomás Cámpora; Nahuel Fioretto, Ignacio Griva, Julio Serrano y Diego Villalba; Silvio Romero y Daniel Giménez. Suplentes: Jorge Carranza, Julio Moreyra.
DT: Eduardo Anzarda.
Goles: ST: 4´ Cristian Sánchez Prette (H), 20´ Mauro Milano, 35´ Marcelo Moreno y 47´ Mauro Milano. Cambios: PT: 30´ Benito Montalvo x Fioretto (I).
ST: 15´ Marcelo Moreno x Griva (I), 24´ Juan Cobo x Villalba (I), 25´ Yucuse Kato x Coyette (H), 36´ Rodolfo Quinteros x Milano (H), 39´ Manuel Baigorria x Solana (H),
Amonestados: Diego Villaba, Juan Cobo, Iván Furios (I) -
Árbitro: Luis Bongianino.
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12 febrero 2007
A TIEMPO
Publicadas por
Lucila Comeron
a la/s
4:38 p. m.
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