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Fue una noche rara y no es para menos. Los jugadores de Huracán salieron a la cancha y por instinto miraron hacia las tribunas buscando algún trapo de su equipo. Y no vieron a nadie. Después salió Ben Hur, y por lógica sus integrantes apuntaron a la tribuna de cemento, donde va la Barra del Sur. Y ese sector estaba completamente vacío. El derecho de admisión forzado a los que no tienen nada que ver, como es el caso de la mayoría de los equipos del interior del país, que impuso la AFA, generó un panorama triste de antemano. Afortunadamente, después el partido dio para entretenerse porque Ben Hur y Huracán lucharon de principio a fin por los tres puntos, y el 3 a 3 terminó siendo merecido, sobre todo para el local.
Es cierto, no le sirve mucho desde lo numérico este punto al elenco de José Luis Brown. Sigue último y no mueve en la tabla de promedios, pero desde lo anímico puede ser importante si lo capitaliza, porque este encuentro lo tenía casi perdido, perdiendo 3 a 1 a 3 minutos del final. Además, siempre tiene que sobreponerse a situaciones adversas, como ocurre generalmente cuando los equipos están como está el del Sur. Anoche fue Stevenot, que en su debut en esta categoría tomó un protagonismo inusitado cobrando un penal inexistente de Rodríguez sobre Milano. A Cellay poco le importó para abrir el marcador. Ben Hur empezó a buscar por arriba, porque ganaba en los pelotazos que caían en el área visitante. En un corner lo aprovechó Bustos tras amagar varias veces y con la tardía reacción de Díaz puso el 1 a 1. En ese período inicial, si bien el Globo mostró un trato más prolijo del balón, casi no inquietó a Bertoya. Salvo en los errores frecuentes del fondo, donde Mansilla tenía dificultades con Alfaro, y Rodríguez estaba metido atrás. Influía mucho en esto la solvencia de Paz, que por arriba y por abajo, daba muestras de seguridad.
Los pasajes en que Fernández se juntaba con Romero eran lo mejor del local. Allí se generaron varios corners, y en uno de ellos el cabezazo de Mansilla fue salvado en la línea por Solana. Parecía que se iba a terminar con paridad el primer tiempo, pero Mansilla le cometió falta a Alfaro en tiempo de descuento, y Milano le pegó como con un guante a la pelota y los de Mohamed se fueron 2 a 1 al descanso. La salida de Milano, justamente, le restó fútbol al Globo en el complemento. Ben Hur, con sus limitaciones a cuestas, empezó a manejar la pelota, pero por contrapartida perdió protagonismo Fernández y no lo pudo aprovechar. Llegó una acción puntual que generó más dudas en el arbitraje de Stevenot (anuló por off side inexistente de Campozano una jugada que terminó en gol de Bustos). Pero Huracán siguió siendo peligroso en las pelotas detenidas y lo ratificó con un tanto de Sánchez Prette, que sorprendió a todos, incluido a Bertoya.
Con los cambios, Ben Hur siguió buscando. Méndez y Romay trataron de darle más dinámica, pero faltaba precisión. El equipo visitante se confió demasiado y lo terminó pagando. Primero Bustos le bajó con el pecho la pelota a Romay, que fusiló a Leo Díaz. Y cuando iban 47', Romero encaró por izquierda y el centro atrás le quedó justo a Bustos, que de media vuelta puso el 3 a 3 que hizo delirar a los 400 hinchas que estuvieron en el Parque. Y seguramente también le dio tranquilidad a José Luis Brown, que quería esta actitud en la cancha.

Fue una noche rara y no es para menos. Los jugadores de Huracán salieron a la cancha y por instinto miraron hacia las tribunas buscando algún trapo de su equipo. Y no vieron a nadie. Después salió Ben Hur, y por lógica sus integrantes apuntaron a la tribuna de cemento, donde va la Barra del Sur. Y ese sector estaba completamente vacío. El derecho de admisión forzado a los que no tienen nada que ver, como es el caso de la mayoría de los equipos del interior del país, que impuso la AFA, generó un panorama triste de antemano. Afortunadamente, después el partido dio para entretenerse porque Ben Hur y Huracán lucharon de principio a fin por los tres puntos, y el 3 a 3 terminó siendo merecido, sobre todo para el local.
Es cierto, no le sirve mucho desde lo numérico este punto al elenco de José Luis Brown. Sigue último y no mueve en la tabla de promedios, pero desde lo anímico puede ser importante si lo capitaliza, porque este encuentro lo tenía casi perdido, perdiendo 3 a 1 a 3 minutos del final. Además, siempre tiene que sobreponerse a situaciones adversas, como ocurre generalmente cuando los equipos están como está el del Sur. Anoche fue Stevenot, que en su debut en esta categoría tomó un protagonismo inusitado cobrando un penal inexistente de Rodríguez sobre Milano. A Cellay poco le importó para abrir el marcador. Ben Hur empezó a buscar por arriba, porque ganaba en los pelotazos que caían en el área visitante. En un corner lo aprovechó Bustos tras amagar varias veces y con la tardía reacción de Díaz puso el 1 a 1. En ese período inicial, si bien el Globo mostró un trato más prolijo del balón, casi no inquietó a Bertoya. Salvo en los errores frecuentes del fondo, donde Mansilla tenía dificultades con Alfaro, y Rodríguez estaba metido atrás. Influía mucho en esto la solvencia de Paz, que por arriba y por abajo, daba muestras de seguridad.
Los pasajes en que Fernández se juntaba con Romero eran lo mejor del local. Allí se generaron varios corners, y en uno de ellos el cabezazo de Mansilla fue salvado en la línea por Solana. Parecía que se iba a terminar con paridad el primer tiempo, pero Mansilla le cometió falta a Alfaro en tiempo de descuento, y Milano le pegó como con un guante a la pelota y los de Mohamed se fueron 2 a 1 al descanso. La salida de Milano, justamente, le restó fútbol al Globo en el complemento. Ben Hur, con sus limitaciones a cuestas, empezó a manejar la pelota, pero por contrapartida perdió protagonismo Fernández y no lo pudo aprovechar. Llegó una acción puntual que generó más dudas en el arbitraje de Stevenot (anuló por off side inexistente de Campozano una jugada que terminó en gol de Bustos). Pero Huracán siguió siendo peligroso en las pelotas detenidas y lo ratificó con un tanto de Sánchez Prette, que sorprendió a todos, incluido a Bertoya.
Con los cambios, Ben Hur siguió buscando. Méndez y Romay trataron de darle más dinámica, pero faltaba precisión. El equipo visitante se confió demasiado y lo terminó pagando. Primero Bustos le bajó con el pecho la pelota a Romay, que fusiló a Leo Díaz. Y cuando iban 47', Romero encaró por izquierda y el centro atrás le quedó justo a Bustos, que de media vuelta puso el 3 a 3 que hizo delirar a los 400 hinchas que estuvieron en el Parque. Y seguramente también le dio tranquilidad a José Luis Brown, que quería esta actitud en la cancha.


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