Últimos Posts

12 noviembre 2006

¡CRECIERON LOS ENANOS!

Con goles de Federico Poggi y Mauro Milano, ambos en la segunda mitad, el Globo hilvanó su cuarto triunfo en cinco partidos en la "nueva era" Mohamed y el tercer partido consecutivo sin recibir goles en contra. No fue el partido "fácil" que algunos daban en los papeles, ya que la visita planteó un ida y vuelta muy interesante. Finalmente cuando Poggi, tras un lateral "Marca Registrada Turco", consiguió abrir el marcador, Defensa se desprotegió atrás y aparecieron los espacios. Notable Hugo Barrientos en la mitad de la cancha, dentro de un equipo parejo. Parece que con el Turco no hay lugar para las actuaciones "desastrosas" que eran moneda corriente en la era Sosa. Los de arriba en la Tabla siguen empatando, el Globo se sigue acercando. Sabemos que es imposible . . . ¡gracias Chiche!

Fuente
Semanario Quemero


¡¡De la mano del Turco vamos a ganar, y la vuelta, y la vuelta vamo’ a dar!! Cada partido, o mejor dicho, cada finalización de partido, hace que el hit suene más fuerte. No es para menos, las fechas pasan la “nueva era” Mohamed sigue avanzando, y Huracán sigue dejando rivales en el camino. Cinco jugados, cuatro ganados, un empatado, siete goles a favor, sólo uno en contra, una sola expulsión... Huracán tenía plantel, lo que no tenía era técnico.

Ante Defensa, se vio otra vez, aunque suene reiterativo y cansador, el planteo que el Turco viene inculcando en los jugadores desde la temporada pasada. Toque y toque hasta que aparezcan los espacios, poco pelotazo, mucha marca en toda la cancha, y siempre jugando en campo rival, o al menos intentándolo.

Con una dupla impecable para marcar en el medio (Sánchez Prette y Barrientos), aunque un poco imprecisa a la hora de armar el juego (sobre todo Cristian), el Globo se paró en la cancha de Defensa desde el arranque, aunque sin mucha profundidad. O mejor dicho, con profundidad sí, porque Milano, Poggi, Solana, y hasta Cellay, lograban llegar al área rival con la pelota en los pies, pero no había forma de dar con la red. Y tanto se adelantaba el Globo por momentos, que dejaba espacios gigantes atrás que eran bien aprovechados por los rápidos delanteros del Halcón. Tal es así, que si Defensa no se fue en ventaja (y hasta de más de un gol) al finalizar la primera parte, fue porque sus dos delanteros dejaron pasar chances inmejorables, abajo del arco, para convertir. Huracán también tuvo las suyas, no tan claras, pero Guerra y Larry casi mojan un par de veces, y Milano tuvo una muy clara luego de una jugada individual que se fue cerca del primer palo de Argüello.

En la segunda parte, el Globo salió con la misma idea, aunque cuidándose un poco más atrás, para no darle a la visita las chances claras que había tenido en el primer tiempo. Con centros y centros, desbordes y desbordes, pasaban los minutos y el gol que todos esperábamos, parecía que nunca iba a llegar. Guerra no podía más (salió con un ¿tirón?), Larrivey estaba desaparecido, y al ingresado Baigorria le costaba generar alguna chance clara de gol. Todo así, hasta que de un lateral “marca registrada Turco”, llegó el primero: lateral de Cellay, centro de Milano, anticipo de Poggi, y a cobrar. A partir de ahí, todo se hizo más fácil, porque Defensa y Justicia se adelantó para tirar centros sin peligro, y el Globo tuvo el espacio que necesitaba para que, otra vez Milano, arrancara la jugada de gol: recuperó una pelota en mitad de cancha, armó un hermosa pared con Larry, y definió a lo “Chelo” Delgado. Duquesa y partido liquidado, porque faltaba poco, porque el rival se quedó con diez, porque Úbeda, Cellay y los dos Díaz fueron una muralla atrás, y porque el Globo estaba más cerca del tercero que los de Varela de reaccionar.

Así se fue un partido más de la interesantísima “nueva era” Mohamed. Una “nueva era” que en cinco partidos ya ganó muchos más puntos que la era “Sosa-Amodeo” en diez. Y que armó un equipo con jugadores peleados, mal anímicamente, mal físicamente, y mal futbolísticamente. Hoy, Huracán no es nada de eso: parece un plantel sólido, con todos tirando para el mismo lado, muy bien anímicamente, con algunas falencias físicas, pero con una intención de fútbol y unas ganas, que hacen difícil, casi imposible, no sólo ganarle, sino hasta convertirle. Soñemos, que definitivamente se puede...

No hay comentarios.: