Un Huracán distinto, solidario , compacto, con sacrificio. No le pidan fútbol vistoso, lujos, ni floreos, pero fue práctico en el momento de convertir e inteligente para aguantar casi sin sobresaltos. Faltó precisión para aumentar y terminar más tranquilos¿Cuál será el verdadero Huracán? El correr de las fechas lo dirá. ¿El gol? Héctor Núñez al minuto del segundo tiempo tras gran jugada de Larrivey. Sobre el final se fue expulsado Barrientos.
¡¡Ah bueno!! ¡¡Lavado de cabeza total!!. Si alguien, además de nosotros, pensaba que la cosa no podía cambiar de ninguna manera mientras el barco lo manejen los mismos, se equivocó, nos equivocamos. ¿Cómo se puede cambiar tanto? Tal vez, la manera más fácil para darse cuenta, sea entontrar las 10 diferencias entre este Huracán y el de la fecha pasada.
1) La actitud: un equipo que corrió, metió y se mató durante 90 minutos, frente a un equipo que cuando recibió el primer gol de Perezlindo, abandonó el partido por completo;
2) La concentración: anulado el "Tanque" Giménez, la Gloria perdió su carta ofensiva más importante, cosa que no había sucedido ante el equipo rosarino: su número 9 nos metió tres goles, siempre libre adentro del área;
3) El orden: los defensores defendiendo, los mediocampistas recuperando y haciendo jugar, los delanteros presionando y creando peligro. Reglas básicas en un equipo de fútbol, que hace una semana nadie había cumplido;
4) Los nombres: Sosa, Sánchez Prette, Vizcarra, Larrivey, Cellay... Mucho más peso, juego, actitud y experiencia, que Bravo, Moreno y Caballero, entre otros. Además, este Barrientos, estos Díaz, este Núñez, muchísimos más jugadores que el Barrientos, los Díaz y el Núñez del partido ante Tiro Federal;
5) El ataque: ante los rosarinos, Huracán sólo creo un poco de peligro cuando el partido ya estaba definido y el rival relajado. Esta vez, si bien no fue lo profundo que tiene que ser, el Globo llegó más al arco rival y podría haber marcado un par de goles más;
6) La recuperación: nada de "ole, ole, ole" desde las tribunas, ni de caños, ni de nada. Huracán recuperó la pelota cada vez que lo tuvo que hacer y no dejó crear a los habilidosos rivales. Muy bien Sánchez Prette, muy colaborador Sosa y bien Barrientos, que lamentablemente se terminó yendo expulsado;
7) El arquero: de un Leo Díaz inseguro, que no inspiraba confianza, tímido en el área y muy mal con los pies, a un arquero que no falló en toda la noche y que respondió muy bien en jugadas de mucho riesgo, como el mano a mano que le tapó a Moreno o el tiro libre de Fioretto;
8) La tranquilidad:no se desesperó en ningún momento este Huracán, ni siquiera cuando quedó con un hombre menos y todo Alta Córdoba se fue al ataque. Sin volverse loco, jugando con el tiempo y manejando el tiempo (o al menos intentándolo), casi que durmió el partido. Ante Tiro Federal, como se sabe, el 1 a 0 en contra significó perder la brújula;
9) El juego: no se jugó bien, pero se cambió muchísimo con respecto al partido anterior. No se vió una "reiterada reiteración de reiterados" pelotazos al cielo, sino que se intentó jugar por abajo y aprovechar los espacios que dejaba el rival. Pocas veces se consiguió llegar hasta el fondo, pero el juego ante Instituto fue mucho más alentador que lo que se había visto ante el equipo rosarino; y
10) Las figuras: ante Tiro Federal, fue casi imposible, más allá de algo de Sosa y Poggi, encontrar buenos rendimientos. Ante la Gloria, los dos Díaz, Úbeda, Sánchez Prette, Vizcarra, Larrivey, todos con buen rendimiento.
Así, por esos cambios, el equipo logró traerse tres puntos como visitante, algo que no lograba desde hacía 8 partidos. Falta cambiar muchísimo para que Huracán sea un verdadero candidato, porque el Globo que perdió 5 a 1 necesitaba 100 cambios para volver a Primera. Diez ya se hicieron. Habrá que mantenerlos, y modificar 90 cosas más, para creer en la vuelta. Por ejemplo, la acumulación de tarjetas amarillas y rojas por jugar a "hacerse los guapos". Por ejemplo, mayor precisión en ataque. Por ejemplo, la confianza en los jugadores (muy poco ético, Sr. Sosa, poner y sacar a Baigorria, sin ningún problema físico, cuando había cumplido, y por un jugador que cuando tuvo su oportunidad, sólo se ganó los insultos de toda la gente de Huracán).
Cambió Huracán. Cambió la confianza. Cambiaron las ilusiones. Que cambie el rumbo
¡¡Ah bueno!! ¡¡Lavado de cabeza total!!. Si alguien, además de nosotros, pensaba que la cosa no podía cambiar de ninguna manera mientras el barco lo manejen los mismos, se equivocó, nos equivocamos. ¿Cómo se puede cambiar tanto? Tal vez, la manera más fácil para darse cuenta, sea entontrar las 10 diferencias entre este Huracán y el de la fecha pasada.
1) La actitud: un equipo que corrió, metió y se mató durante 90 minutos, frente a un equipo que cuando recibió el primer gol de Perezlindo, abandonó el partido por completo;
2) La concentración: anulado el "Tanque" Giménez, la Gloria perdió su carta ofensiva más importante, cosa que no había sucedido ante el equipo rosarino: su número 9 nos metió tres goles, siempre libre adentro del área;
3) El orden: los defensores defendiendo, los mediocampistas recuperando y haciendo jugar, los delanteros presionando y creando peligro. Reglas básicas en un equipo de fútbol, que hace una semana nadie había cumplido;
4) Los nombres: Sosa, Sánchez Prette, Vizcarra, Larrivey, Cellay... Mucho más peso, juego, actitud y experiencia, que Bravo, Moreno y Caballero, entre otros. Además, este Barrientos, estos Díaz, este Núñez, muchísimos más jugadores que el Barrientos, los Díaz y el Núñez del partido ante Tiro Federal;
5) El ataque: ante los rosarinos, Huracán sólo creo un poco de peligro cuando el partido ya estaba definido y el rival relajado. Esta vez, si bien no fue lo profundo que tiene que ser, el Globo llegó más al arco rival y podría haber marcado un par de goles más;
6) La recuperación: nada de "ole, ole, ole" desde las tribunas, ni de caños, ni de nada. Huracán recuperó la pelota cada vez que lo tuvo que hacer y no dejó crear a los habilidosos rivales. Muy bien Sánchez Prette, muy colaborador Sosa y bien Barrientos, que lamentablemente se terminó yendo expulsado;
7) El arquero: de un Leo Díaz inseguro, que no inspiraba confianza, tímido en el área y muy mal con los pies, a un arquero que no falló en toda la noche y que respondió muy bien en jugadas de mucho riesgo, como el mano a mano que le tapó a Moreno o el tiro libre de Fioretto;
8) La tranquilidad:no se desesperó en ningún momento este Huracán, ni siquiera cuando quedó con un hombre menos y todo Alta Córdoba se fue al ataque. Sin volverse loco, jugando con el tiempo y manejando el tiempo (o al menos intentándolo), casi que durmió el partido. Ante Tiro Federal, como se sabe, el 1 a 0 en contra significó perder la brújula;
9) El juego: no se jugó bien, pero se cambió muchísimo con respecto al partido anterior. No se vió una "reiterada reiteración de reiterados" pelotazos al cielo, sino que se intentó jugar por abajo y aprovechar los espacios que dejaba el rival. Pocas veces se consiguió llegar hasta el fondo, pero el juego ante Instituto fue mucho más alentador que lo que se había visto ante el equipo rosarino; y
10) Las figuras: ante Tiro Federal, fue casi imposible, más allá de algo de Sosa y Poggi, encontrar buenos rendimientos. Ante la Gloria, los dos Díaz, Úbeda, Sánchez Prette, Vizcarra, Larrivey, todos con buen rendimiento.
Así, por esos cambios, el equipo logró traerse tres puntos como visitante, algo que no lograba desde hacía 8 partidos. Falta cambiar muchísimo para que Huracán sea un verdadero candidato, porque el Globo que perdió 5 a 1 necesitaba 100 cambios para volver a Primera. Diez ya se hicieron. Habrá que mantenerlos, y modificar 90 cosas más, para creer en la vuelta. Por ejemplo, la acumulación de tarjetas amarillas y rojas por jugar a "hacerse los guapos". Por ejemplo, mayor precisión en ataque. Por ejemplo, la confianza en los jugadores (muy poco ético, Sr. Sosa, poner y sacar a Baigorria, sin ningún problema físico, cuando había cumplido, y por un jugador que cuando tuvo su oportunidad, sólo se ganó los insultos de toda la gente de Huracán).
Cambió Huracán. Cambió la confianza. Cambiaron las ilusiones. Que cambie el rumbo



No hay comentarios.:
Publicar un comentario