Últimos Posts

01 marzo 2006

Va con viento a favor

Fuente:


El Globo de Mohamed la tenía difícil ante su homónimo, pero el Novillo García la metió en contra y, con mucho empuje y actitud, lo dio vuelta. Igual, sufrió hasta la última bola.

A ningún hincha le gusta tener el corazón (y otras cositas) en la boca hasta el último segundo. Ni despegar de la platea, la popular o lo que fuere, ante el enésimo pelotazo que cae cerca de Pozo, y el próximo, pero no el último. La lista de cosas no deseables del ser humano no tiene fin. Y la de cualquier fana del Globo, luego del sufrimiento de anoche, menos. Aunque, cuando todos los órganos del cuerpo humano volvieron al lugar correcto, la victoria contra los tresarroyenses se disfrutó con un gusto especial. Por todo lo que se vivió, por los tres puntos conseguidos y, en especial, por la actitud que mostró el equipo de Mohamed, distinta a la de partidos anteriores.El arranque no podía ser peor para el local. Corrida del imparable Martínez, centro pasado, siesta de Ciavarelli y gol de Claudio García de cabeza. Al toque, Alfaro despilfarró un penal ante Islas. Todo mal. Aunque en el cierre del PT, el Novillo se pareció más que nunca al Turco homónimo (ídolo quemero) y con un testazo hacia su propio arco clavó el 1-1. Justo, ya que la desventaja de los de Parque Patricios sólo existía por la ineficacia de sus delanteros.
En el inicio del complemento, los de Cachín entraron en una laguna. Como si el tanto en contra los hubiera dejado groggy. Y el rival lo aprovechó. En tres minutos, Alvarez encontró un nuevo centro de Ciavarelli y Milano (¿cuándo será titular?) realizó una obra de arte: se sacó a dos con un sombrero y definió cruzado, rasante. Golazo. Con la salida de Coyette y el cansancio de Marini, la visita se adueñó de la pelota en la recta final y descontó con un remate de Galván. Entonces, a olvidarse de cualquier estilo inculcado por Mohamed y a trabar, poner y sacarla como sea. Así, el triunfo se quedó en casa y el Huracán que más se la jugó, por actitud y por inteligencia, justificó tanto sudor en el campo y en las tribunas.

No hay comentarios.: